Personalmente, resumiría en una frase ¿por qué soy lo que soy?
Recuerdo que mi madre siempre dijo que nunca tuvo un hijo, ella tuvo un cocinero. Por mi parte que decir, sí, en una cocina es donde he pasado la mayor parte de mi tiempo.
Empecé con 16 años en una panadería. Como a mi me apasiona la cocina, en ese tiempo salía de trabajar a las 9 de la mañana y por si si fuera poco me metía en las cocinas de la escuela de hostelería de Castellón. Fueron años duros y de mucho esfuerzo, pero como todo, lo que cuesta tiene mejor sabor. Los fines de semana no descansaba, hacía mis locuras en los restaurantes de Castellón, pero como a todos la juventud nos pasa factura y salí de las cocinas durante un tiempo, hasta que un acontecimiento como el fallecimiento de mi padre me cambia la vida y vuelvo a tocar una cocina…
…vuelvo a recordar el amor que siento hacia esta profesión.
Profesión que tomo como un estilo de vida y que le dedico todo mi sacrificio, esfuerzo, aprendizaje y constancia que es, sobre todo, mi lucha diaria.
En 2013 montó mi primer restaurante convirtiéndolo en un referente gastronómico de la ciudad de Castellón de la Plana ganando varios premios, por calidad de atención al cliente y como mejor calidad precio, junto con un premio en coctelería. Llega 2015 cuando decido a seguir creciendo, creamos junto con mi equipo el concepto «CocinArte» donde el primer año también nos reconocen con premios a nivel local como mejor presentación, mejor maridaje e incluso mejor uso de la naranja. Es en 2017 cuando decido dar un paso más, paso que necesitaba interiormente, aunque la gente no lo entendiera, aparco todos los proyectos para formarme en las cocinas que más me llaman la atención: «StreetXO» de David Muñoz y el «El Poblet» de Quique Dacosta.
En 2018 doy un nuevo paso para conocer varias culturas del mundo con viajes a Perú y, posteriormente, a Japón para vivir la gastronomía local más de cerca, para que de esta forma mi evolución nunca termine.